Sobre cumbres montañosas, en bosques apartados y en islas
y otros lugares semejantes,
Sitios que sean agradables para la mente
y apropiados a la estación,
Cultiva un samadhi
tranquilo, concentrado y firme –
La clara luz, que
está libre de la más ligera elaboración conceptual.
Esto se logra naturalmente
cuando se juntan tres factores puros:
El sitio ideal,
el individuo y el Dharma que se va a practicar.
Primero que todo,
el sitio debe ser apartado y agradable,
Un lugar que sea
conducente a la práctica espiritual en las diferentes estaciones.
En el verano, medita
en moradas más frescas y en sitios más frescos,
En lugares próximos
a glaciares o sobre cumbres montañosas y otros semejantes,
Y permanece en
una región y en una residencia de temperatura moderada,
Tal como un bosque
o la ladera de una montaña o una edificación hecha de piedra.
En el invierno,
permanece en algún lugar que se encuentre a una menor altitud,
Tal como un bosque,
una cueva rocosa o una hondonada,
Y ajusta tu dieta,
tu vestido, la ropa de tu cama y lo demás.
En la primavera,
permanece en las montañas o en los contornos de un bosque,
En una isla desierta
o en edificaciones con una temperatura benigna y uniforme,
Donde la dieta,
la ropa y la conducta estén correctamente armonizadas – esto es de crucial importancia.
Existe una importante
interconexión entre lo externo y lo interno,
Así que mantente
en lugares que inspiren y eleven el espíritu.
Muy alto en las
montañas, la mente se vuelve clara y expansiva,
Ideal para refrescar
la pesadez mental y para practicar la fase de generación.
Las regiones nevadas
ayudan a que el samadhi sea claro y la conciencia sea brillante y lúcida,
De modo que son
lugares ideales para cultivar vipashyana con la menor cantidad de obstáculos.
Los bosques producen
quietud en la mente y nos ayudan a desarrollar estabilidad mental,
De modo que son
lugares ideales para cultivar shamatha con un sentido de serenidad.
Por debajo de acantilados
rocosos, podemos sentir una vívida sensación de impermanencia y desencanto,
Claros e inspirados,
ayudándonos a lograr la unión de shamatha y vipashyana.
En las riberas
de un río, nuestra atención puede concentrarse,
Y el deseo de escapar
del samsara nos llega de nuevo y con rapidez.
Los cementerios
al aire libre son lugares poderosos para una realización súbita,
Se dice que son
ideales para las fases de generación o culminación.
Las aldeas, mercados,
casas vacías, árboles solitarios y sitios semejantes,
Que son frecuentados
por humanos y demonios no humanos,
Son fuente de distracción
para los principiantes y pueden producir muchos obstáculos,
Pero para los practicantes
estables, sirven como apoyo, y se consideran como supremos.
Los templos y altares,
habitados por espíritus gyalpo y gongpo,
Pueden perturbar
la mente e incitar pensamientos de ira y aversión.
Las cavernas en
la tierra y lugares semejantes, frecuentados por senmo, demonios femeninos,
Incitan el deseo
apasionado y producen una excesiva pesadez y agitación.
Los árboles solitarios
y otros lugares, habitados por mamos y dakinis,
Se cree que contribuyen
a la confusión mental y producen toda suerte de obstáculos.
Las tierras de
los parias, nagas, nyen y espíritus locales,
A orillas de los
lagos, o en praderas, bosques y lugares semejantes,
Adornados por hermosas
flores, plantas y árboles,
Son lo suficientemente
placenteros al principio, pero posteriormente demuestran ser perturbadores.
En breve, todos
los sitios y moradas que parezcan ser agradables al principio,
Pero no tanto cuando
llegas a conocerles, son lugares de logros inferiores.
Mientras que aquellos
que parecen atemorizantes y desagradables al principio,
Pero demuestran
ser agradables una vez que te has acostumbrado a ellos,
Son poderosamente
transformadores, y producen grandes logros sin obstáculos.
Y todos los demás
lugares fuera de estos extremos, constituyen sitios neutrales, ni beneficiosos ni perjudiciales.
Como nuestras mentes
se ven afectadas por los lugares en los cuales permanecemos,
Esto puede hacer
que nuestra práctica se fortalezca o se debilite,
Entonces, se dice
que examinar los sitios de práctica es de crucial importancia.
Más aún, existen
cuatro clases de lugares basado en las cuatro actividades:
Lugares apacibles,
donde la mente se concentra y se aquieta de manera natural,
Lugares expansivos,
encantadores para la mente, imponentes e inspiradores,
Lugares magnetizantes,
donde la mente se siente cautivada y desarrolla apegos,
Y lugares airados,
donde la mente es perturbada por sensaciones de miedo y pavor.
Pueden hacerse
clasificaciones adicionales, incontables y más allá de toda medida,
Pero en este contexto,
para el samadhi, los lugares apacibles son los mejores,
Y así, temiendo
excederme en las palabras, no abundaré más sobre este punto.
En estos lugares
apacibles, la morada de meditación debería encontrarse en un área solitaria,
Ya que esto propiciará
el desarrollo de la concentración en la mente.
La morada ideal
es aquella que está abierta por los lados y tiene una vista despejada.
Para el yoga de
la noche, practica dentro de una ‘casa oscura’ circular,
En un lugar elevado,
y en medio de la habitación central,
Con tu almohada
hacia el norte, acostado en la postura del nirvana.
El sitio para practicar
el yoga de la luz durante el día,
Debería tener una
temperatura moderada y una entrada
Con una vista amplia
y panorámica hacia glaciares, cascadas, bosques o valles,
Y el cielo vasto
y abierto, de manera que la mente se vuelva clara y resplandeciente.
Al cultivar shamatha,
una choza solitaria rodeada por una cerca
Es el lugar ideal
para que la quietud de la mente surja naturalmente.
Para vipashyana,
es importante tener una vista despejada e inspiradora,
Y estar constantemente
animado y en sintonía con las estaciones.
Las áreas a baja
altura y sombreadas, tales como bosques y barrancos,
Son ideales para
practicar shamatha, mientras que las regiones más elevadas,
Tales como montañas
nevadas, son ideales para vipashyana –
Es importante que
conozcas estas diferentes especificaciones.
En términos sencillos,
cualquier región o morada propiamente dicha para retiros,
En donde surjan
el sentido de renuncia y el desencanto, donde la atención esté bien concentrada,
Y el samadhi se
fortalezca – cualquier lugar semejante de actividad virtuosa –
Se dice que es
igual al lugar sagrado del corazón del despertar,
Mientras que cualquier
lugar en que las virtudes disminuyan, las aflicciones mentales aumenten,
Y uno sucumba a
las distracciones y los asuntos de esta vida,
Es una guarida
demoníaca de acciones perversas, que debe ser evitada a toda costa por el sabio,
Como estos puntos
fueron enseñados por Padmasambhava,
Deberían ser aprendidos
por todos aquellos que desean alcanzar la liberación.
Esto concluye la
primera sección, que es una explicación de los sitios para cultivar samadhi, tomado de Encontrar Solaz y Serenidad en
la Meditación de la Gran Perfección.
Traducido
por Adam, basado en una traducción anterior inédita de Encontrar Solaz y Serenidad en la Meditación de la Gran Perfección,
por B. Alan Wallace y Adam Pearcey, preparada para las enseñanzas de Su Santidad el Dalai Lama en Lerab Gar, Francia, 2000.
| Traducido por Gustavo Villalobos