Debido a la bondad
de Guru Padmasambhava, ha habido muchos grandes detentores de las enseñanzas aquí en Tíbet, la Tierra
de las Nieves. Han aparecido santos de logros sumamente elevados que no eran diferentes de los vidyadharas de India, la Tierra de los Aryas. No obstante, aunque ha habido incontables y eminentes
eruditos, ninguno de ellos podría compararse con los Seis Ornamentos y los Dos Supremos de India en términos de sabiduría
y actividad iluminada.
En tiempos posteriores,
apareció el Omnisciente de Samyé, Longchenpa, que estuvo a la altura de los geshes Kadampa de Jowo en términos de su disciplina
ética y práctica del entrenamiento de la mente (lojong), y que fue como Jetsün Milarepa en el modo en que primero sirvió a
su maestro y luego pasó su vida meditando acerca de las instrucciones de su guru en un lugar solitario. Como consecuencia
de su total dominio del estudio y la contemplación, su intrépida elocuencia y sus logros en la explicación, debate y composición,
podríamos compararle con maestros como Sakya Pandita, el Señor el Dharma, o el precioso Jé Tsongkhapa. El modo en que alcanzó
el logro final y arribó a la extinción de la realidad dentro del estado primordial fue tal como el gran Chetsün Senge Wangchuk,
Melong Dorje y otros. En términos de su capacidad para manipular la existencia fenoménica y pedir la ayuda de los guardianes
comprometidos por juramento, era comparable a los grandes detentores de conciencia de Nub. Era como el gran Rongzom en mantener
los principios del pináculo de todos los yanas y sobrepasar todas las perspectivas y filosofías fabricadas por la mente ordinaria.
Si consideramos la vasta gama de instrucciones que él transmitió en un linaje auditivo y el modo en que cuidó de los discípulos
que mantuvieron su tradición, podríamos compararle con Sachen Kunga Nyingpo o Marpa Lotsawa. Su dominio sobre las ciencias
convencionales y el modo en que Sarasvati, la diosa del aprendizaje, impartió poder a su habla[1], lo pusieron a la misma altura que los lotsawas del pasado. El modo en que
grandes nubes de bendiciones son amasadas dentro de sus instrucciones escritas las hacen idénticas a los profundos tesoros
del dharma de los grandes tertöns. Su perfecto adiestramiento en bodhichitta y su capacidad para beneficiar a todos los que
tuvieron contacto con él recordaba a Dromtönpa o al incomparable Dakpo Lharje [Gampopa].
Otros eruditos
tibetanos tomaron como fundamento los excelentes tratados indios, pero luego agregaron explicaciones basadas en sus propias
ideas astutas, con el resultado de que en ocasiones sus afirmaciones ya no se ajustaban a las escrituras o al razonamiento
válido. En particular, las obras de Nagarjuna y sus sucesores han sido debatidas fervientemente entre los tibetanos, con las
argumentaciones de eruditos tibetanos anteriores sujetas a una gran cantidad de afirmaciones y refutaciones presuntuosas por
parte de eruditos posteriores. No obstante, las explicaciones del Omnisciente siguen siendo fieles a la tradición de los Seis
Ornamentos y los Dos Supremos en su comienzo, en la mitad y al final.
Otros siddhas tibetanos
poseían únicamente unas pocas instrucciones del linaje auditivo y luego enseñaron a los detentores de su tradición a meditar
sobre instrucciones seleccionadas. Gyalwa Longchenpa, en contraste, era el maestro de incontables enseñanzas provenientes
de transmisiones profundas. Poseía toda clase de instrucciones, que habían sido transmitidas de los vidyadharas y siddhas
consumados, de dakas y dakinis, o recibidas directamente de Guru Padmasambhava y otros. Esto significaba que él podía conducir
a los detentores de su tradición al logro alentándoles a practicar de modo diligente cualesquiera instrucciones con las que
ellos sintiesen la mayor afinidad.
Otros maestros
eruditos y consumados pueden haber dado enseñanzas completas sobre instrucciones particulares, pero no tenían prácticas para
todas las enseñanzas en su totalidad. El Omnisciente Guru explicó todas las enseñanzas completamente. Reveló las instrucciones
para alcanzar los logros supremos y comunes en general, de los tantras kriya y charya en adelante, y todos los tantras e instrucciones
medulares de Dzogpachenpo en particular, y así, él es el auriga de la esencia de las enseñanzas de la clara luz.
Además, su cuerpo
de sabiduría ha aparecido en visiones ante aquellos que gozan de buena fortuna, concediéndoles realización y demás.[2]
En breve, creo
que Gyalwa Longchenpa es la encarnación inigualable de las cualidades iluminadas de todos los maestros eruditos y consumados
de la Tierra de las Nieves. Si consideras esto con honestidad,
te darás cuenta de que esto es tal como es, ni una exageración ni un juicio modesto.
Adquirir experiencia
y realización a través de la meditación –
Eso es común a
todas las formas de instrucciones medulares.
Pero adquirir experiencia
y realización a través de la no meditación –
¿Cómo podría alguien
dejar de conquistar algo tan asombroso?
¡Ha! ¡Ha!
| Traducido por Adam. Traducido por Gustavo Villalobos.
[1] Literalmente: ‘retozó en su garganta’.
[2] El propio Khenpo Shenga fue bendecido con semejante visión.